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woman drinking glass of water

¿Qué son los PFAS?

Todo lo que necesita saber sobre los “químicos eternos” y cómo evitarlos.

Los PFAS son un grupo de químicos creados por los seres humanos utilizados en un gran número de productos industriales y para consumo individual. Son conocidos como “químicos eternos” pues la mayoría de ellos no se descompone. Use esta guía para entender los PFAS y cómo limitar su exposición a ellos.


¿Qué significa PFAS?

PFAS es la sigla para sustancias per y policloradas en inglés, las cuales contienen un enlace fuerte de carbono-flúor que les permite acumularse con el tiempo en el ambiente y en los cuerpos de animales y personas, lo que supone un riesgo para la salud. Las sustancias químicas PFAS también pueden considerarse “químicos de todas partes”, ya que se han vuelto sumamente presentes en los productos que utilizamos a diario.

¿De dónde viene la contaminación por PFAS?

chemical plant

(Crédito: Wikimedia Commons)

Los procesos de fabricación y los lugares de almacenamiento y tratamiento de desechos liberan PFAS al aire, el suelo y el agua. El Environmental Working Group (EWG) ha identificado 41.828 sitios industriales y municipales en los Estados Unidos que se sabe o sospecha utilizan PFAS. Entre las instalaciones industriales que el grupo señaló están las estaciones y terminales petroleras, fabricantes de productos químicos, imprentas comerciales, fabricantes de plásticos y resinas, pinturas y revestimientos, semiconductores, productos metálicos, compuestos electrónicos y responsables de galvanoplastia y pulido de metal.

Recientemente, EWG lanzó un reporte adicional basado en información de la EPA que encontró que más de 1.500 fábricas textiles de Estados Unidos podrían estar vertiendo PFAS. Los rellenos sanitarios y las instalaciones de eliminación de residuos, junto con las plantas de tratamiento de aguas residuales y desagües, son otras fuentes comunes de contaminación.

Adicionalmente, las bases y aeropuertos militares son grandes contribuyentes a la contaminación por PFAS, sobre todo por los entrenamientos y pruebas que usan espuma de extinción de incendios. El EWG mapeó la contaminación por PFAS de 385 instalaciones militares de los Estados Unidos y varios cientos de instalaciones adicionales que se sospecha están contaminadas. Muchas comunidades aledañas también sufren de la contaminación de su agua subterránea y potable, producto de su cercanía con estas instalaciones.

¿Cuál es la diferencia entre los PFAS, los PFOS, los PFOAS, los PTFE y los GenX?

Se estima que hay más de 9.000 químicos PFAS. Entre los más comunes se incluyen al sulfonato de perfluorooctano (PFOS) y el ácido perfluorooctanoico (PFOA), también conocido como C8. Estos químicos fueron alguna vez ampliamente usados en sustancias como telas y revestimientos de cuero, productos para limpiar el hogar, espumas de extinción de incendios y alfombras resistentes a las manchas. Aunque los fabricantes han dejado de usarlos en Canadá y Estados Unidos en las últimas dos décadas, siguen siendo omnipresentes en el medio ambiente y en nuestro cuerpo. Dupont desarrolló los GenX en 2009 para reemplazar a los PFOA, pero estudios posteriores sobre el GenX han causado preocupaciones sobre la salud.

El politetrafluoroetileno (PTFE) y C8/PFOA se utilizaron para producir el teflón, el revestimiento químico antiadherente fabricado durante décadas por Dupont y ahora por Chemours, empresa que Dupont escindió en 2015.

¿Cuáles son los peligros de los PFAS?

Boys children eating

(Crédito: Silvio Lucchini/flickr)


Los PFAS se encuentran en la sangre de prácticamente todos los estadounidenses, y pruebas de sangre del cordón umbilical y leche materna indican que la exposición comienza antes del nacimiento. Algunos PFAS se bioacumulan –se concentran– lo que significa que incluso las exposiciones bajas son motivo de preocupación, pues a lo largo del tiempo nuestro cuerpo acumula cada vez más cantidad de ellos. La bioacumulación de PFAS también ocurre en organismos no humanos, incluyendo peces y otras fuentes de alimentación humana, que eventualmente acaban en las personas. Ese es otro motivo por el cual proteger al medio ambiente de la contaminación por PFAS y monitorear sus niveles es tan importante.

Los PFAS son sustancias químicas disruptoras endocrinas, lo que significa que interfieren con nuestros sistemas hormonales. Cuando un químico externo interfiere con nuestros sistemas hormonales, puede generar cambios en nuestros cuerpos y cerebros capaces de causar enfermedades y, en algunos casos, hasta la muerte.

Los investigadores han relacionado los PFAS con problemas de salud como el cáncer de riñón y testículos, presión arterial alta inducida durante el embarazo, bajo peso al nacer y un riesgo mayor de defectos congénitos, entre otros. Los PFAS también se han relacionado con cambios en los niveles de colesterol y en el momento de la llegada de la pubertad. La evidencia sobre los impactos de los PFAS en la función inmune es otra preocupación creciente, y hay estudios que han mostrado que algunos PFAS podrían disminuir la efectividad de las vacunas.

La contaminación por PFAS también tiene una dimensión de justicia ambiental, ya que es más probable que las comunidades de bajos ingresos y las comunidades de personas de color se encuentren cerca de sitios con contaminación por PFAS, incrementando sus riesgos de salud.

¿Por qué los PFAS reciben tanta atención hoy en día?

cape fear river green trees

(Crédito: Rich Brents /Unsplash)

Aunque hay evidencia de que los fabricantes de PFAS estaban conscientes de sus efectos negativos en la salud desde los 1950s, el público general no estaba al tanto. Las compañías mantuvieron oculta las investigaciones sobre salud de sus empleados y el público por décadas, como EWG relató en esta línea de tiempo. Hoy sabemos mucho más sobre los impactos en la salud de los PFAS.

En 1998, la compañía 3M, fabricante del material repelente de agua y manchas Scotchgard, alertó a la EPA que los PFOS se acumulan en la sangre y que habían sido detectados en muestras de sangre de estadounidenses que no habían sido expuestos a estos químicos en sus lugares de trabajo. La información proporcionada por 3M eventualmente incrementó el escrutinio de la EPA respecto a los PFAS.

Si bien hoy prácticamente todo el mundo tiene PFAS en sus cuerpos, quienes viven cerca a lugares en donde se fabrican o desechan PFAS encaran riesgos más elevados de problemas de salud.

  • Unos 80.000 residentes de Parkersburg, al oeste de Virginia, llegaron a un acuerdo en una demanda contra Dupont, que se descubrió había contaminado a sabiendas aguas subterráneas y fluviales con sustancias químicas PFAS durante décadas, a pesar de las pruebas de que estas sustancias eran tóxicas para los seres humanos y los animales. Un estudio posterior encontró una probable relación entre el PFOA/C8 y varias enfermedades graves, incluido el cáncer.
  • Por más de tres décadas, una planta de manufactura de químicos de Dupont (y luego Chemours) en las afueras de Fayetteville, en Carolina del Norte, vertió residuos contaminados con PFAS en el río Cape Fear. Fue hasta 2017 cuando el público se enteró de que estaban consumiendo agua contaminada con un PFAS recientemente creado, el GenX, y otros compuestos PFAS menos conocidos.
  • En la década de 1960, la Wolverine Worldwide Tannery en Rockford, Michigan, contaminó la tierra, el agua subterránea, y el río Rogue –entonces la fuente de agua potable Rockford– con residuos de fabricación de cuero cargados de PFAS. La EPA está considerando si designar el sitio donde se encontraba la antigua curtiduría y su antiguo vertedero como lugares federales de Superfund.
  • El grupo Physicians for Social Responsibility (Médicos por la Responsabilidad Social) reportó recientemente que las empresas de petróleo y gas usaron PFAS y sustancias que pueden degradarse a PFAS en más de 1.200 pozos de fracturación hidráulica (fracking) en seis estados –Arkansas, Louisiana, Oklahoma, Nuevo México, Texas y Wyoming– entre 2012 y 2020.

¿Dónde se encuentran los PFAS?

Los químicos PFAS se han usado en todo el mundo desde los 1950s en una gran variedad de productos. Hoy, pueden encontrarse en productos como la espuma contra incendios, utensilios de cocina antiadherentes, cosméticos y materiales que protegen contra la grasa, el aceite y el agua, como alfombras y tejidos resistentes a las manchas, envases de alimentos y ropa resistente al agua. Así que estemos acampando, haciendo senderismo, cazando, pescando, cocinando, maquillándonos, disfrutando de un domicilio, o jugando con nuestros hijos e hijas en el piso de nuestra sala alfombrada, los PFAS se han infiltrado en nuestras vidas.

Testeo de PFAS

Los investigadores están encontrando PFAS en una gran variedad de bienes de consumo – incluidos PFAS que no han sido adicionados de manera intencional.

Una colaboración entre EHN.org y el sitio de bienestar Mamavation, hizo pruebas y encontró evidencia de la presencia de estas sustancias químicas en prendas de vestir, alimentos y maquillaje. Encuentre información adicional sobre los análisis de la página de investigaciones de productos de Mamavation, incluidos los pisos en bambú, la ropa interior para la menstruación, y el papel para hornear.

PFAS en la comida

two pizza boxes

Crédito: Kristina Bratko/Unsplash)

Los empaques de comida, como los envases y envoltorios de comida para llevar, cajas de pizza, envases de papas fritas, hamburguesas y bolsas de palomitas de maíz son todos medios comunes a través de los cuales los PFAS contaminan la comida. Inclusive los recipientes compostables y aparentemente amigables con el medio ambiente contienen PFAS. La Food and Drug Administration no ha restringido el uso de PFAS en los empaques de alimentos, dejando la responsabilidad de proteger a los consumidores a cada estado.

Los utensilios para cocinar antiadherentes son otra forma a través de las cuales los PFAS pueden entrar en los alimentos y el aire. Aunque los PFOA ya no pueden utilizarse en los Estados Unidos, los utensilios de cocina antiadherentes todavía contienen alternativas que podrían ser dañinas para la salud. Las etiquetas que aseguran que un utensilio está libre de PFOAs no necesariamente indica que la pieza sea totalmente segura. Aquellas que dicen que son libres de PFAS son la opción más segura.

PFAS en los cosméticos

woman makeup mascara

(Crédito: Carlos Martinez/Unsplash)

Hay evidencia creciente de que los productos de aseo personal como los cosméticos –incluso aquellos “verdes”– contienen PFAS. Un estudio reciente revisado por pares académicos encontró altos niveles de flúor orgánico, un indicador de la presencia de PFAS, en la mitad de 231 muestras de maquillaje y otros productos del cuidado personal, incluyendo labiales, delineadores de ojos, pestañina, bases de maquillaje, correctores, bálsamo de labios, rubores y esmalte de uñas. También se ha encontrado en algunos tipos de hilo dental diseñados para deslizarse más fácil entre los dientes.

Algunos fabricantes de maquillaje añaden PFAS intencionalmente a sus productos para hacerlos durar más y que se esparzan fácilmente. En otros casos, los PFAS terminan en los cosméticos a través de la contaminación cruzada, como a través de la maquinaria utilizada en la fabricación o los envases de plástico que contienen PFAS. El fabricante de cosméticos CoverGirl ha sido recientemente objeto de una demanda en la que se alega que se han encontrado PFAS en productos de maquillaje que la empresa califica de "sostenibles".

PFAS en la ropa

baby crawling near brown dog on carpet

(Crédito: Picsea/Unsplash)

Testeos hechos por EHN y otras organizaciones han encontrado indicadores de PFAS en todo desde ropa deportiva y de yoga hasta la ropa interior para el periodo y prendas resistentes a manchas y agua. Los indicadores de la presencia de PFAS también han sido detectados en alfombras y tapicerías resistentes a las manchas. Los PFAS provenientes de textiles pueden acumularse en el polvo del hogar, y evidencia emergente apunta a que podríamos absorber algunos compuestos a través de nuestra piel. Las chaquetas y otros artículos tratados también pueden contaminar los suministros de agua, ya que los PFAS se desprenden de ellos con el lavado.

PFAS en la espuma de extinción de incendios

firefighters spray foam

(Crédito: Wikimedia)

De acuerdo con el Green Science Policy Institute, la mayoría de los sitios contaminados con PFAS de los que se tiene información en Estados Unidos están relacionados con la espuma de extinción de incendios. Estos lugares incluyen instalaciones militares, aeropuertos, áreas de entrenamiento de incendios y lugares de quema anteriores.

PFAS en basureros y aguas residuales

landfill waste trash water pollution

(Crédito: Alexander Schimmeck/Unsplash)

Los productos desechados, como la ropa, las alfombras, la ropa de cama y los envases de alimentos, pueden liberar PFAS en los vertederos, en donde el agua lluvia los mueve (junto a otros químicos), creando un residuo tóxico concentrado que se infiltra en el suelo y en fuentes de agua cercanas como ríos y lagos. Los sistemas típicos de tratamiento de residuos de los basureros no eliminan los PFAS.

Los PFAS procedentes de los productos que utilizamos a diario son arrastrados por el desagüe y llegan a las plantas de tratamiento de aguas residuales. Gran parte de las plantas de tratamiento de aguas residuales no son lo suficientemente avanzadas para remover a los PFAS, por lo que estos productos químicos permanecen en el agua tratada y en los biosólidos (aguas residuales recicladas) que a veces se utilizan en la agricultura. Esto puede terminar contaminando las tierras agrícolas y es así como los PFAS regresan a nuestros platos a través de las frutas, los vegetales y las carnes.

PFAS en el agua potable

sink water bottle

(Crédito: Bluewater Sweden/Unsplash)

La contaminación por PFAS en el suministro de agua está muy generalizada. Investigaciones hechas por EWG han encontrado que los sistemas de agua potable de los 50 estados de Estados Unidos y los territorios de Guam y Puerto Rico están contaminados. Sin embargo, el alcance total del problema sigue siendo desconocido.

El agua embotellada es otro riesgo emergente por PFAS. Un estudio de 2021 liderado por investigadores del Johns Hopkins encontró que 39 de 100 botellas de agua analizadas contenían PFAS. La Food and Drug Administration no ha establecido límites de presencia de PFAS para el agua embotellada.

¿Son más seguras las alternativas a los PFAS?

Un grupo de investigadores de varios países han propuesto la eliminación progresiva de los PFAS en función de lo esenciales que sean las sustancias químicas. En resumen, cosas como los cosméticos y otros productos del cuidado personal que pueden fabricarse sin PFAS deberían hacerlo. En otros casos, puede haber sustitutos más seguros, como en el caso de las chaquetas y equipos impermeables.

No obstante, en la actualidad la mayoría de los sustitutos más comunes para los PFAS son otro tipo de PFAS. Los llamados PFAS de cadena corta se han desarrollado como alternativas supuestamente más seguras a los antiguos PFAS de cadena larga. Eso es lo que sucedió en los 1990s, cuando 3M llegó a un acuerdo con la EPA para eliminar progresivamente los PFOS de los productos Scotchgard. La compañía los reemplazó con una alternativa que se queda en el cuerpo de las personas por muchísimo menos tiempo, disminuyendo la exposición humana al químico. Posteriormente, la EPA creó un programa voluntario de gestión del PFOA que animaba a las empresas a eliminar su uso y a desarrollar alternativas más seguras.

Sin embargo, investigadores de todo el mundo han expresado su preocupación respecto a la necesidad de hacer más estudios que permitan establecer si las alternativas que existen actualmente son realmente seguras. Inclusive si dejan el cuerpo humano en menos tiempo, pueden acumularse en el ambiente, lo cual puede crear problemas de contaminación serios con el pasar del tiempo.

¿Qué están haciendo los gobiernos para proteger a la gente de los PFAS?

Incluso hoy en día no hay estándares federales que limiten las descargas de PFAS en el ambiente. En 2021, la EPA publicó una “hoja de ruta de los PFAS” con un calendario para establecer normas de tratamiento del agua potable y de las aguas residuales, protocolos de evaluación de la salud y designaciones de sustancias peligrosas para varios productos químicos de los PFAS, incluidos los PFOA y los PFOS.

El congreso de los Estados Unidos está considerando pasar legislación exhaustiva sobre los PFAS. La casa de representantes de los Estados Unidos pasó la Ley de Acción contra los PFAS de 2021 (PFAS Action Act of 2021), la cual avanzó hasta el senado. Un proyecto de ley paralelo de la cámara baja, la Ley de Estándares de Agua Limpia para PFAS (Clean Water Standards for PFAS Act), requeriría poner límites a las descargas en el agua de PFAS por parte de los fabricantes de químicos, pinturas, papel, plasticos, componentes eléctricos, textiles, marroquinería, empresas de acabado de metales y galvanoplastia.

La creciente preocupación por las repercusiones de los PFAS en la salud y el medio ambiente está impulsando la adopción de medidas también a nivel estatal. Un análisis reciente encontró que al menos 32 estados de los Estados Unidos están discutiendo más de 210 proyectos de ley que prohibirán o restringirán el uso de PFAS, incluyendo aquellos presentes en los productos de cuidado personal, la ropa y los envases de alimentos.

Europa, por su parte, se mueve rápidamente. La Unión Europea está considerando la prohibición de miles de químicos PFAS excepto cuando su uso es considerado esencial. Si tiene éxito, el acuerdo final podría llegar en 2025.

¿Qué puede hacer para evitar a los PFAS?

stainless steel cookwares in kitchen

(Crédito: Adam Dachis/Unsplash)

Evitar el contacto con los PFAS de manera total es prácticamente imposible, y el costo de la descontaminación total es enorme. Pero hay algunas cosas que puede hacer para reducir su riesgo y abogar por el cambio:

  • Evite las alfombras repelentes del agua y las manchas, así como otros textiles para el hogar con estas características como cortinas, tapicería de muebles, ropa de cama, manteles y servilletas.
  • Limite el uso y la compra de prendas de vestir que tengan etiquetas como "impermeable", "resistente al agua" y "resistente a las manchas", al igual que otros productos como los paños y sprays para gafas “antiniebla
  • Evite los alimentos envasados en bolsas o recipientes antigrasa. Como una alternativa, use sus propios contenedores de vidrio para guardar la comida para llevar y las sobras. Evite las palomitas de maíz para microondas que vienen en bolsas tratadas con PFAS.
  • Tenga en cuenta que no todos los envases compostables están libres de PFAS: elija envases con certificación BPI para estar seguro, y pregunte por ellos en los restaurantes que utilizan envases compostables.
  • Cocine con ollas y sartenes de acero inoxidable, hierro fundido, vidrio o cerámica en lugar de las opciones antiadherentes.
  • Lea con atención las etiquetas de los productos de cuidado personal y de maquillaje y evite aquellos que listen "perfluor", "polifluor", "PTFE" o teflón en la etiqueta.
  • Averigüe si su fuente de agua potable ha sido testeado para PFAS. Si contiene PFAS, o si no ha sido testeada, un filtro de agua podría ser una buena inversión. Sin embargo, sepa que no todos los filtros de agua tienen la misma efectividad. Un estudio de 2020 de la Universidad de Duke encontró que los filtros de osmosis invertida y los filtros de dos niveles fueron mejores a la hora de eliminar PFAS.
  • Si bebe agua embotellada, intente comprar agua con la etiqueta "purificada", en lugar de agua de manantial.

Y, por supuesto, manténgase en contacto con EHN, pues continuaremos reportando sobre los PFAS. Nuestros continuos análisis y cobertura de la contaminación por PFAS en los envases de los alimentos y los bienes de consumo habituales, junto con la información sobre la política y la normativa, pretenden responsabilizar a las empresas, los líderes políticos y los funcionarios de las agencias encargadas de proteger al público.

También tenemos un rico archivo de cubrimiento sobre los PFAS de fuentes de información en Estados Unidos y el resto del mundo. Introduzca "PFAS" en nuestra herramienta de búsqueda en la esquina superior derecha de nuestra página de inicio para encontrarlo todo.

Traducido del inglés al español por María Paula Rubiano A.

Fotografía del encabezado: engin akyurt/Unsplash

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